El retirado ex campeón del mundo de Fórmula Uno con Ferrari, Michael Schumacher, ayudará a repartir los 60 millones de dólares pagados por McLaren como castigo por la controversia de espionaje que lo involucró el año pasado.
El siete veces campeón del mundo, que abandonó la actividad profesional en el 2006, formará parte de un comité administrativo de cinco hombres del Fondo para el Desarrollo y la Seguridad del Automovilismo.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) dijo en un comunicado que la intención era usar los fondos durante los próximos cinco años para concentrarse en tres programas de seguridad para pilotos, funcionarios e instalaciones.
Los otros miembros del comité son el presidente de la FIA, Max Mosley; el ex jefe de equipo de Ferrari, Jean Todt; el director de automovilismo de Mercedes, Norbert Haug; y Nick Craw, que representa a las asociaciones nacionales deportivas.